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Mostrando entradas de julio, 2021

Lo tenía merecido

    Creo que la última vez fue en noviembre de 2012. Tenía la costumbre de ir a Tajonar a pedir invitaciones al club cuando iba viajar a ver al equipo a sitios a los que no se desplazaba la afición rojilla de forma masiva. Entre clubes siempre se intercambian invitaciones de cortesía que, en caso de no haber compromisos, se entregaban a aficionados. Fuimos a Cornellà-El Prat y ganamos 0 - 3. Anteriormente otro par de visitas al laboratorio osasunista, en una de las cuales entregamos a Pablo García el trofeo "La melena de oro al jugador más Paki". El uruguayo flipó al ver a tres chavales dándole una placa y una peluca que accedió a ponerse. Existe un testimonio gráfico en la habitación de alguien; eran otros tiempos y las fotos las hacíamos con cámaras de usar y tirar. Pero nunca había visto un partido de fútbol allí en mis 23 años de socio.     ¿La razón de esto? Tengo que reconocer que de Osasuna me interesa el funcionamiento del club y lo que le ocurra al primer eq...

El Somme en el Duranguesado

        Nunca he estado en Amorebieta. Lo más que me he acercado es Larrabetzu cuando hice el Camino de Santiago. Todo por allí era extraordinariamente verde aun siendo finales de julio y extraordinariamente empinado. Hierba, lomas, agua y el sueño de alcanzar Bilbao para poder disponer de una secadora con la que alejar por unos días el olor a canucido de la ropa.      Hoy por la mañana, Amorebieta-Etxano me sonaba a Budapest. A ciudad formada por dos núcleos de población que no querían desprenderse de su pasado y a las que durante siglos les ha separado un río ancho y caudaloso. Google. Amorebieta-Etxano. Intro. "El municipio está recorrido por el río Ibaizábal". Ya está, ya tengo mi Danubio... "La anteiglesia de Amorebieta se asienta en la margen derecha del Ibaizábal".  "La anteiglesia de Etxano se asienta en la margen derecha del Ibaizábal". ¿Cómo? ¿Dónde está mi Danubio vizcaíno? En ninguna parte. Lo que en 2021 separa Amorebieta de Etxa...

De la piscina al Campo de San Bartolomé

     La vida en agosto era algo parecido a lo de ayer. De chaval esperaba con ansia el día de fiestas de Burlada en que Osasuna visitaba El Soto para jugar contra el Burgos, el Calahorra o el equipo de casa. Por la mañana un poco de piscina, ir a las vacas, comer y al campo con la libreta de pedir autógrafos. En el Campo de San Bartolomé de Ribaforada se veía la proyección de ese Jau 30 años después a través de las cámaras de Navarra Televisión. El niño con el polo de limón de esos en los que la incertidumbre de si habría otro gratis en el palo podía a su sabor, la madre que le avisa de que salude a la cámara, la cuadrilla de jóvenes chispos que cantan el repertorio completo de Graderío Sur en un amistoso, el abuelo que se asoma a ver el partido desde la ventana de su casa… La vida era eso. Puestos a elucubrar me imagino que en el descanso sonó el Technosasuna y con algo similar a la certeza total os digo que empezada la segunda parte, una voz familiar para los asistent...