El Homo futbolensis es asín
El comienzo de esta 'anticrónica' iba a ser otro. Lo tenía preparado desde hace un par de días y hablaba del gato negro que ve Neo en Matrix y de la camiseta blanquiazul que vemos cada poco tiempo nosotros. De Trinity, de Neo, de los dèjá vu (en español, paramnesia). Pero no, el error en Matrix no fue que ese escudo y ese Stadium Gal que se repiten en nuestras pretemporadas de forma recurrente. El error llegó al final.
Y es que me he pegado una semana intentando justificar en casa que es tremendamente injusto que el porcentaje de aforo permitido en los campos de fútbol sea menor al de cualquier otro espectáculo al aire libre. "Que no, que es un estereotipo", "que la generalización es equivocada", "que eso pasaba hace 30 años". Pero se pita el final a orillas del Bidasoa que nos da la Euskal Herria Txapela y me tengo que callar la boca en el sofá. Silencio incómodo. Silencio incómodo. Más silencio incómodo. En la pantalla, grupos de aficionados se abrazaban sin guardar ninguna distancia ni llevar mascarilla. Pasándolo bien en la grada, que es lo que nos gusta. Luego otro grupo. Después otro. Se comenzó a vislumbrar tímidamente en Ribaforada y se confirmó oficialmente ayer. Somos asín. Primera del plural, me incluyo. Somos incapaces de mantenernos en nuestro sitio y llevar la mascarilla... 33 %. Y ya está. Sin dramas. En esta pandemia he estado en el WiZink Center viendo el España - Irán de baloncesto, en Anaitasuna en muchos partidos del Xota y en diferentes espectáculos teatrales y no he visto ni de lejos eso. 33 %. Somos asín. Homo futbolensis.
Volviendo al argumento de la historia repetida de la peli de las hermanas Wachowski, yo ya había visto esos goles de Budimir. Pelotita suelta en el área... a la cazuela. Balón templado bien puesto... portero, olvídate y céntrate en no hacerte daño al caer, que va a ser gol. El Cisne de Zenica sigue a lo suyo igual que Barja, a quien se le está quitando esa pinta de jugador del filial de la que parecía que no se desprendía. Lo que funcionaba parece que sigue carburando y eso vale media permanencia. Los que llegan a tapar huecos no desentonan en demasía. Dufur y Grau con un golazo demostraron que están preparados para entrar cuando Arrasate lo requiera.
¿Quizá la valoración queda empañada por el equipo que presentó la Real Sociedad? Me sorprendió el once que alineó por la mañana ante el Eibar con Januzaj, Isak, Illarramendi y Portu que, sumado a la ausencia de los olímpicos Oyarzábal, Zubimendi y Merino, hizo que los elegidos para Irún no puedan ser catalogados como "once de gala".
Toca pensar en el avión y en ese bonito partido que se disputará en Anfield Road. Un encuentro descafeinado por la dificultad para viajar al Reino Unido y que debería quedar en la agenda de los directivos de Osasuna para ser repetido en nuestra casa con nuestra gente, que es como se celebran los partidos gordos de los centenarios de los clubes.
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