Un punto que no vale un punto; vale como la farola de "Los lunes al sol"
¿Habéis visto "Los lunes al sol"? ¿No? Joder. Pues la veis, que es una peli de 2002 y ya no cuenta como destripe. Bueno, en esa peli de Fernando León de Aranoa a Santa, encarnado que flipas por Javier Bardem, le condenan por reventar una farola en las protestas por el cierre del astillero en el que trabajaba. El juez le pide una indemnización que él no quiere pagar más por lo moral que por lo pecuniario, que también. En una escena con sus excompañeros en el bar le preguntan cuánto vale la farola y él argumenta que las 8000 pesetas que le piden por ella ("una Urban Swimlight de la hostia") valen moralmente mucho más; "diez millones de pesetas", "cien mil millones de pesetas", llega a decir.
Y así me siento yo ahora. ¿Cuánto vale este punto? Algunos diréis: un punto. Pues no. Moralmente para mí vale mucho más. Veinte puntos. Doscientos puntos. Porque el escenario, los rivales, la hora de máxima audiencia, los lloros por el descuento de Carvajal y de la grada, el poste que hemos dado y las mil doscientas aproximaciones de un equipo que vale innumerables veces más que el nuestro hacen que sea así.
¿Que Osasuna se ha encerrado? Claro. ¿Qué Osasuna ha tenido la ocasión más clara del partido? Lo ha dicho hasta su portero. ¿Que es orgásmico ver las quejas de los jugadores del Real Madrid ante el árbitro yendo al túnel de vestuarios en el descanso y a Carletto haciendo lo mismo al final? También. Porque da la sensación de que en determinados céspedes tienes que ser comparsa. Tienes que ser el equipo majete y peleón, pero que al final sucumbe, porque cómo vas a estropear la fiesta de esta gente tan importante. No quieren meterte ocho. Quieren ganarte un 3-0 y que además des la cara.
Pues no nos sale de los cojones de ser el mono de feria que hace las gracias y al final pierde. El espectáculo no será de Champions, pero no hemos venido a entreteneros y si no sabéis enfrentaros a estas armas, muy jodido lo vais a tener en el futuro. Porque el fútbol va de meter goles y que no te metan y vosotros, meter, no habéis metido ninguno, por lo que lo justo es que, como mucho, empatéis. Y recordad para futuras visitas que esto volverá a ocurrir: David se cargó a Goliat de una pedrada desde casadiós; no en un combate cuerpo a cuerpo en un cuadrilátero. No digáis que no estabais avisados.
Un punto que moralmente vale veinte. Un punto que me tiene más allá de la medianoche tecleando y leyendo mensajes de respuesta al tuit de Osasuna que anuncia el empate. Somos de un equipo por estas cosas. Mañana será otro día largo de curro, pero en algún momento recordaremos a los jugadores de Osasuna levantando los brazos cuando Soto Grado ha pitado el final y sabremos que ha merecido la pena.
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