En la curva de Mateos Gago y Estafeta

    La curva de Mateos Gago y Estafeta es un lugar del corazón del osasunismo desde el pasado sábado. 

    En la curva de Mateos Gago y Estafeta se juntó la cuadrilla de universitarios que planeó el viaje con semanas de antelación y la familia con niños que subió a la Plaza del Castillo a ver el partido. Se vieron, se saludaron, se desearon suerte y los primeros entraron a la Bodega Santa Cruz a pedir cervezas y los segundos se acercaron al Piri a por rosados y croquetas.

    En la curva de Mateos Gago y Estafeta comentaron las alineaciones los jubilados a los que el médico les dijo que mejor ir quitando el fútbol de la dieta semanal. Mientras uno se palpaba el bolsillo para cerciorarse de que tenía la entrada, el otro buscaba el transistor con el que seguiría el partido mientras paseaba lejos del bullicio.

    En la curva de Mateos Gago y Estafeta se encendían bengalas y botes de humo, se cantaba a la gitana que tiró las cartas y se brindó con desconocidos. En la curva de Mateos Gago y Estafeta quienes estuvieron en 2005 en el Calderón contaron a quienes no tenían edad para acudir lo que fue celebrar el gol de Aloisi de la misma forma que quienes anteayer acudieron a La Cartuja en el futuro cantarán la épica del de Torró.

    En la curva de Mateos Gago y Estafeta se cruzaron el forofo y quien iba por el ambiente, el niño en silleta y el abuelo con andador, el jurru y el pepero. Todos se sabían partícipes de algo común y todos se miraron con orgullo y un puntico de superioridad al detectar al merengón que huía sigiloso por el otro lado de la calle. 

    En la curva de Mateos Gago y Estafeta todo el mundo sabía que iba a ver el fútbol de pie, que es como se vive el juego y como más cerca se está de ser partícipe de él. En la curva de Mateos Gago y Estafeta se mezclaron los rebujitos y los 'kalimotxos', los montaditos de pringá y los fritos de pimiento, el de la Peña Vianesa-Mendaviesa y mi primo el de Elizondo. A la curva de Mateos Gago y Estafeta llegaron el autobús nocturno de once horas y la 4 que sube por Beloso de Burlada.

    Desde lo alto de la Giralda y de la torre de la campana María se ve la curva de Mateos Gago con Estafeta. Hoy se atisba a dos jóvenes abrazados aún cansados que ya solo piensan en la próxima panzada de kilómetros para estar con su equipo. No os molestéis en buscar la curva en Google Maps; es un lugar que solo se muestra a quienes ya saben dónde está. El lugar al que el osasunismo acudirá a partir de ahora para que lo que ocurrió este sábado no sea flor de un día. 


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