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Mostrando entradas de enero, 2022

"Las estrellas nos 'alhambran' al pasar"

En mis tiempos entre frigoríficos de supermercado en Koxka solía ir al trabajo con una compañera muy popera los días que llovía. De Burlada a Landaben en su coche sonaban Vetusta Morla, Sidonie, Love of Lesbian o Supersubmarina. De este grupo jienense me encantaba su canción "LN Granada" en la que los de Baeza declaraban su amor a la ciudad. Un recorrido por la misma que se convirtió en uno de los himnos de la banda. Moñas que es uno. Pues hoy los rojillos se han ganado disfrutar del Sacromonte o el Paseo de los Tristes a los que canta Supersubmarina. La actuación coral rojilla ha sido de nota con unos cimientos poderosos en los que han destacado David García como capitán general y Lucas Torró ejerciendo de mariscal de campo. Un desempeño que ha conseguido llevarnos a recuperar algo que no hacíamos desde octubre. Celebrar un gol de Osasuna a domicilio. Y es que sin gol los aficionados no somos nada. Washington Irving habría añadido un epílogo a sus "Cuentos de la Alhambr...

Intempestiva

     Intempestiva. Esta 'anticrónica' así lo es. Aparece ante vosotros casi veinticuatro horas después del pitido inicial de Cordero Vega, cosa poco habitual y que se escapa del fundamento mismo del género creado por mí (me estoy creciendo en plan Francisco Umbral). La 'anticrónica' debe madurarse poco y volcarse al ciberespacio sin demasiados repasos. Su esencia es esa. Y yo hoy voy muy tarde. Tan tarde como Osasuna. Tan intempestivo como Osasuna.       Tuve un profesor bastante imbécil en la universidad al que le encantaba decir que para tener buenas respuestas hay que ir a la fuente de donde mana el agua. Lo único decente que tenía ese tío era su conocimiento técnico de bares, BTU y líquidos subenfriados y saturados que no le voy a negar y esa frase. Así que vayamos a quien fija, limpia y da esplendor a saber algo de esa palabra. La Real Academia Española nos define el adjetivo "intempestivo" como algo que es o está fuera de tiempo y sazón.  ...

Cuando el río baja así de majo es imparable

     En mi casa cuando el caudal del Arga es respetable sin llegar a desbordarse y se ve a la capa superior del agua deslizarse a toda velocidad de la vadina de Pabollet hacia el Puente Viejo se dice que el río baja "majo". Ni caudaloso, ni potente, ni poderoso. Baja "majo". Pues así se desarrolló el partido bajo la lluvia inclemente e incesante de ayer en Pamplona. Osasuna arrolló al Cádiz con un caudal constante que imposibilitó cualquier intento de reacción amarilla. Sin oleadas. Una masa roja golpeaba sin cesar una y otra vez a la zaga visitante. Cuando se quisieron dar cuenta los cadistas estaban ya pasando el puente de Miluce.     Y a todos nos hacía falta eso. Un partido pleno, quizá falto de espectacularidad, pero lleno de eso que gusta a la grada del Sadar: la insistencia. Hay que ir a por el marco contrario una y otra y otra vez. Y otra y otra y otra vez. Todo sea dicho, el Cádiz no se supo agarrar a ninguno de los troncos que aparecían por el cauce y ...

Cuando hablan los mayores hay que escuchar

     Ya sabía yo que no iba a ver ni hostias. Empezando porque mi hermana iba de mañana y está feo comer antes de que llegue si sois solo tres. Y gracias que he visto la segunda parte. Y gracias también que no hemos visto más. Soy de esos maleducados que tiene el móvil en la mesa y ya he visto que para el minuto 6 un tipo que no recuerdo nos había marcado. Informo a la mesa: a mi hermana se la suda (bastante ha tenido con currar un festivo en Virgen del Camino) y mi padre emite un bufido que significa "yo ya sabía".      A mi padre le había calentado un poco en nuestro vermú en el salón. Que si el Chimy contra el Athletic, que si no le metemos gol a nadie... Y es que llevaba mucho tiempo sin ver un partido con mi padre y es una experiencia irrepetible. 75 años de afición al fútbol sin haberlo practicado pero sí gestionado. Años de quitar nieve en el Soto y tiempo a su familia como directivo primero y presidente del Burladés después. Viajes a Barbastro, Sori...

Mirando más a Vitoria que a San Sebastián. Y devolviendo la guía de Chisinau.

     Unas cervezas y un bocadillo de albóndigas con salsa de tomate y queso en el Parque Tomás Caballero. Los periódicos navarros y alguno de allende la muga leídos. Algunos datos frikis para soltar en antena apuntados en un grupo de WhatsApp en el que me quedé solo y al que rebauticé muy originalmente como "Radio". Expectativas no muy altas y sobre todo muchas ganas de venirme arriba a nada que hiciese mi equipo.     Llegaba al Sadar con la tarea que me había autoimpuesto en vacaciones hecha. Consistía en desconectar de Osasuna durante dos semanas y activarme el día del partido contra el Athletic por la mañana. Que somos muy osasunistas pero en el Génesis se lee que hasta Dios descansó un rato. Y la cosa empezó bien, casi siguiendo las enseñanzas del mago de Cieza que en su momento pontificó que había que salir al campo y sacar el primer córner, hacer la primera falta y chutar el primer tiro a puerta. Y si el disparo iba fuera que pegase muy fuerte en la valla ...