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Mostrando entradas de febrero, 2022

Dieciséis años no es nada, qué febril la mirada

 "Aún lo recuerdo perfectamente, hijos míos." - tose. "Ricardo; los Flaño, Cuéllar, Corrales; Delporte, Valdo, Raúl García" - vuelve a toser. "Puñal; Milosevic y Webó. Con esos le ganamos la última vez a la Real en Anoeta." Los nietos, y algún biznieto, se aburren al escuchar la cantinela del viejo que rememora todos los años en Navidad. De noviembre de 2005 hasta el infinito y más allá.     Y es que siempre se repite la misma historia. Oh, sí, qué buen rollo entre aficiones, oh, sí, qué buenas cervezas en la calle Portu, oh, sí, qué buena relación entre entrenadores, oh, sí, qué partido inane de Osasuna que vuelve a no ganar. Hay algunos detalles que van cambiando, eso sí. Ya no llevas cervezas para el autobús, respetas escrupulosamente las normas que recita el chófer de llevar la mascarilla y ponerte el cinturón y cambias lo Viejo por Gros para los potes y el bocata del Juantxo por un restaurante junto al Buen Pastor. Pero la poca rasmia ante el hermano ...

Hora y media de bombardeo emocional en el Senado (y algo más fuera de él)

     José Weinstein Cayuela impresiona. Alto, flaco y guapo. Por ese lado más Weinstein que Cayuela a juzgar por las fotografías de las que disponemos de la familia pamplonesa. O al menos afortunado de ser descendiente genético de Enrique y no de Santiago y Natalio a quienes en "Y el tiempo se detuvo" se les califica, al igual que hacía su familia, como "dos gordos alegres". Cuando abre la boca ante el micrófono de la sala Manuel Giménez Abad del Senado de España el atractivo de este hombre se mantiene y a él suma una personalidad arrolladora, un verbo ágil, un dulce tono latinoamericano y un compromiso político evidente y sin licencias. Aquí ya no sabemos si es herencia de su padre psiquiatra o de su madre médica, pero es evidente un poso familiar fruto de horas de historias sobre exilio, ocultación y compromiso por los demás.     Cuando este sociólogo termina su intervención la concurrencia prorrumpe en un aplauso potente y sincero. José ha cerrado la presenta...

Operación "Salvar al Cholo"

     En una Liga en descomposición tras la salida de sus principales figuras y de nulo interés por el pobre juego desplegado por los llamados "grandes" era importante que la niña bonita, la teórica representación del pundonor, la brega y la lucha, no deambulase más entre los puestos de Liga Europa y Conference League. Una derrota en Canillejas ante el colista y la cercana visita del Manchester United en Liga de Campeones no dejaba lugar a la improvisación. Se activaba la Operación "Salvar al Cholo".      En un circo en el que todos tienen claro su papel no hacen falta reuniones al más alto nivel para llegar al objetivo. La consigna era clara: el Atlético de Madrid no puede perder y a ver si vence por una buena diferencia para que no se nos vean las entretelas. Un 0 - 3 puede ser un buen resultado para que a nadie se le ocurra mirar ninguna jugada polémica. Con esa diferencia en el luminoso a quién se le va a ocurrir rajar.       Para alc...

Hacer equilibrismo es más fácil con red

     Cuando era más joven a veces iba a casa jugando a caminar únicamente por una fila de baldosas. Primero lo hacía con los ojos fijos en el suelo y luego mirando al frente. Me creía un equilibrista. Simulaba haberme reencarnado en Philippe Petit en 1974 pasando de una torre a otra del World Trade Center de Nueva York caminando por sobre un cable de acero, solo que era 1997 y yo pisaba baldosas de cemento en la calle Merindad de Sangüesa de Burlada. Extrapolaba falsariamente el ejercicio a hacer lo mismo sin otras baldosas a los lados y me autoconvencía de que podría hacerlo aunque hubiese dos abismos a los lados. Y es que el sabernos seguros nos hace capaces de casi cualquier cosa; hasta de caminar por una fila de baldosas sin salirnos. Ojo.      Algo así les ocurrió tanto a Osasuna como al Rayo ayer en el estadio de la calle Payaso Fofó. La conciencia de estar a diez y doce puntos de los puestos de descenso respectivamente te hace poder desplegar un fútb...

Cuando sabes que algo va a estallar tras el vaho de tus gafas

     A media mañana del viernes salta la noticia: dos de tres colegas que se sientan juntos en El Sadar no van a acudir al Osasuna - Sevilla. Tres mensajes de WhatsApp, dos llamadas y listo. "Me quedo con esas dos tarjetas y nos intercambiamos las nuestras, Lucho. Tú bajas a mi sitio de Preferencia y yo subo con mi padre y mi hermana al tuyo."       Llamo a casa. Mi hermana sé que tiene fiesta el sábado, que ya es hora de librar un sábado en Virgen del Camino. Mi padre, disfrutando de su merecida jubilación, no tiene nada que hacer, pero con el paso de los años hay que luchar ligeramente contra la rutina que, como la entropía, solo crece con el tiempo. "Padre, vamos a ir al fútbol los tres, que hace diez años que no vais. Es contra el Sevilla. Vas a venir, ¿no?" "Venga, ya iremos, sí." Y allí nos plantamos. En la fila 14 del sector 408 tras seguir a la mara que simulando la ascensión al Everest peregrina en fila para hacer cima. A buen seguro el "pelo...