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Mostrando entradas de enero, 2023

Comida familiar tras una farra de cojones

     A ver. Que está muy bien que tú vayas a lo tuyo. Ayer se te hizo tarde por ahí porque no todos los días te mereces una juerga como esa. No siempre se aprueba el examen de conducir, la Selectividad, se cumplen años o se meten tres goles con tu equipo de fútbol. Lo celebraste e hiciste bien. Sabías que hoy tenías comida con la familia y te importó entre cero y nada y seguías haciendo estupendamente. Carpe diem. Goza del momento. 'Machacaos' en el Dépor. Chupitos en vaso de Duralex en el Norte. Cocteleras en el Jarauta. Y lo que te echasen. Claro que sí.     Te ha obligado tu madre a levantarte y has puesto la mejor cara posible. Tu cuarto olía a Malibú con piña macerado con Brugal con Coca-Cola. Tus Salomon con barro separadas a dos metros de tu cama. La camiseta en la que alguien derramó su cerveza... puesta en tu cuerpo somnoliento. Que sí, que ya vas. Que te duchas y vas al salón. Y ahí están todos. Tu abuela, tus primas pequeñas, tu tía petarda y tu tío e...

Smeagol y Gollum

     Hoy a las 16:15 hemos empezado siendo Smeagol y a las 17:15 nos hemos convertido en Gollum. En la Tierra Media del Martínez Valero hemos visto dos partes claramente diferenciadas. Ha parecido que en el descanso los jugadores de Osasuna se han dado cuenta de qué viene el miércoles y el Osasuna - Sevilla ha comenzado a esparcir su poder negativo entre los discípulos de Arrasate.      A Smeagol su creador, J.R.R. Tolkien, lo retrata como un hobbit que descubre el Anillo Único mientras pescaba con su primo y sucumbe a su poder desde el primer momento. Ese Smeagol pescador ha sido el Osasuna de la primera mitad. Alegre y consciente de su superioridad sobre un Elche muerto en la clasificación, pero no en el juego. Esa supremacía evidente sobre el césped ha envenenado las mentes de los rojillos que han parecido desconectar de lo de Elche para centrarse en el duelo copero convirtiéndoles en un Gollum fallón, lento y avasallado por quienes un rato antes estaban...

Nueve minutos entre las neuronas de Guido Rodríguez

- Estoy reventado. Prórroga el otro día en Riad, prórroga hoy… Hay veces que te apetece que te metan un gol en el 94 e irte para casa a cenar. Total… esto ya lo ganamos el año pasado. Y pasado mañana hay que ir a Barcelona. Si es que esto no puede ser. De Catar a casa, de casa a Riad, hoy aquí, el viernes al avión otra vez. Ahora ya verás cómo Pellegrini quiere que tire.  (Guido, tú el cuarto (léase con el acento santiaguino de Manuel Pellegrini))  - ¿Ves? Lo que te decía. Bueno, a ver si estos tíos son unos mantas y me libro. Aunque el cuarto… está difícil. ¿Y estas putas botas? El de Adidas me dijo que son la leche, pero la leche mis cojones. Es como que me ‘pretan’. Hala, que sí, que sí, Sergio, que ya voy al centro del campo para abrazarnos y salir bien en la tele…  … - ¿Qué hace el portero de ellos? ¡Está de cachondeo con Claudio! Qué cabrón. Está como un cencerro. En un córner no sé qué me ha dicho. Que a ver dónde se cenaba bien en Sevilla o algo así. ¡Y estaban a ...

Centros de masas y de percusión

      - ¿Con que punto de la pala hay que golpear a la pelota para transferirle la mayor cantidad de energía posible?     Esa pregunta surgió de la boca de Txus Pintor o Juan Miguel Aguinagalde en un aula de la UPNA a principios de siglo e iba dirigida a soñolientos y seguramente aburridos estudiantes de ingeniería. Las caras se centraron en las mesas por esa norma no escrita de nunca mirar al profesor cuando lanza una pregunta al aire y en las cabezas revoloteaban los más variados conceptos: el centro de masas en la mayoría de aquellas suficientemente despiertas e interesadas, el centro de percusión en las de Erro e Ibáñez y cuándo jugaba Osasuna el próximo partido en casa en la mía.     Y, evidentemente, la respuesta era el centro de percusión, porque Erro e Ibáñez no fallaban en estas cosas. Ese punto es con el que le has dado cuando dices que "has gozado de pelota" y la has puesto en el 7 sin aparente esfuerzo. Nuestro centro de percusión ayer fue ...

La redención de San Mamés Barria

    Cuando Andy Dufresne salió de la cloaca de la prisión de Shawshank tras "arrastrarse por quinientas yardas de porquería que apestaba como no me puedo ni imaginar, quinientas yardas, la longitud de cinco campos de fútbol, casi media milla" se dejó bañar con los brazos en alto por una lluvia incesante. Era el mismo aire que había respirado durante cerca de veinte años y la misma agua que le había bañado en los paseos por el patio con Red, Heywood y Brooks, pero que se convertía tras salir del del tubo en un chaparrón  de libertad que lo cambiaba todo tras palizas, chantajes y desilusiones.     Lucas Torró calcó el gesto del personaje interpretado por Tim Robbins en el instante en que el árbitro de la contienda decretó el final. Era el símbolo de la liberación futbolística tras caer muchísimos enteros en lo respectivo al juego o al ímpetu deportivo. Jugadores idolatrados que de un día a otro pasaron de aparecer en los onces de la jornada a verse cuestionados po...